lunes, 30 de julio de 2007

Aquafina y Dasani: Aguas de la Pluma

Por si no lo sabía tanto el agua embotellada Aquafina (de Pepsi) como Dasani (de Coca Cola) vienen del mismo lugar que el agua de su casa. Ambas vienen del grifo. Usted está pagando por agua que es esencialmente la misma cosa que obtiene en su casa. Por supuesto ambas compañías someten al agua de la pluma a algún procedimiento de purificación adicional pero éste no le añade ningún elemento de seguridad higiénica detectable. Ambas compañías han anunciado que pondrán un mensaje en sus etiquetas indicando la procedencia de su agua.

La única ventaja que le veo a las botellitas esas es la portabilidad. Así que le sugiero que bote un dólar comprándose una y una vez se le vacíe llénela una y otra vez con agua de la pluma. Es la misma cosa.

En la Universidad de Puerto Rico en Cayey hemos llevado a cabo experimentos para determinar la calidad del agua de varios lugares y siempre incluimos agua de la pluma en nuestras pruebas. Nunca ninguna muestra de ésta última ha salido positiva para contaminación bacteriana. No hacemos las pruebas químicas pero los métodos de purificación de la Autoridad de Acueductos y Alcantirillados (AAA) aseguran agua potable de calidad. El agua que produce la AAA es 100% potable y eso no lo pueden decir muchos países.

De hecho se me ha informado que mucha del agua que la gente compra en galones en los supermercados es agua directa de la pluma que no ha sido sometida a ningún otro tratamiento. A veces dice que ha sido sometida a radiación ultravioleta (UV). El problema con este método es el siguiente: la luz UV causa mutaciones en las bacterias pero estos microbios tienen un sistema de reparación genética que se activa con la luz llamado fotoreactivación En otras palabras, en presencia de luz reparan su ADN. Así que para que el método sea efectivo el agua tendría que ser almacenada en la obscuridad. ¿Ha visto galones de agua almacenados en la obscuridad en algún supermercado de Puerto Rico?

Recuerdo que una vez en alguna aburrida reunión me puse a leer la etiqueta de una botella de agua. Me llamó la atención su nombre francés, que no recuerdo ahora. Cuando leí las letritas que indicaban su procedencia, para saber de qué región de Francia procedía, me di cuenta de que no era del tipo Perrier. Decía: embotellada en la carretera #1 de Caguas. Y yo afirmo aquí con contundencia: si de algún lugar yo no quiero beber agua es de una región donde la mayoría de los fluidos que emanan son de otro tipo. No sir!

Se estima que en los Estados Unidos los americanos gastan 15 billones (millardos) de dólares en agua embotellada cada año. Tremendo negocio. A lo mejor me debo comprar par de miles de botellitas plásticas, llenarlas con agua de la pluma y llamarle algo así como "Guavate Springs". Sé que mucha gente la comprará.

Lea más sobre la calidad del agua potable de Puerto Rico AQUÍ.

4 comentarios:

  1. ¡Qué viva el agua de la pluma!

    Saludos desde las faldas El Yunque.

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  2. Hola

    En Salinas no tengo problemas con el agua de la pluma, pero en Río Piedras el sabor a cloro, o lo que sea que usen para purificarla, es insorportable, y para colmo cuando abro la pluma de primera instancia sale amarrilla, hay que dejarla correr para que aclare. Eso yo no me lo tomo por más que insista la AAA.

    Lo gracioso es que, mientras la AAA dice ésto por un lado, el propio gobierno está pasando unos anuncios televisivo donde aconseja usar la tarjeta del PAN para comprar agua.

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  3. Eugenio:

    El problema del agua amarillenta no es de la AAA sino de la infraestructura de las tuberías de muchas de las casas de Río Piedras. Lo más probable el agua entró limpia y se ensució en la tubería local residencial.

    Sobre el sabor a cloro no se decirte. A alguien se le puede haber ido la mano con la purificación aunque sigue siendo potable.

    Sobre el anuncio del gobierno recuerda el de la Loto donde te instan a apostar y por otro lado ofrecen servicios de ayuda sicológica a los que sufren de adicción al juego. Hipocresía de siempre.

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  4. Los boricuas somos muy necios; por más que la AAA insista, vamos a seguir comprando agua embotellada. Lamentablemente, somos una minoría los que estamos abiertos al cambio.

    Además, que subestimamos muchas veces lo que se produce aquí. Apuesto lo que sea a que se mudan para E.E.U.U. y le dicen lo mismo que la AAA nos ha dicho acá ¡y allá sí se la beben!

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